Get Shorty. Serie de televisión.

Basada en una novela de Elmore Leonard del mismo título, que fue llevada ya al cine en 1995—con dirección de Barry Sonnenfeld y traducida en España con el título Cómo conquistar Hollywood—, la serie actual es para mí una excelente revisión, que mejora sustancialmente el largometraje antes citado. Puede verse a través de HBO, aunque la distribución original es propiedad de la cadena de EE.UU. Epix, propiedad de Metro-Goldwyn-Mayer.

No me quedará más remedio, por tanto, que hacer comparaciones entre largometraje y serie, pero ya adelanto que los guiones son tan diferentes que solo se asemejan en el planteamiento general de la trama. 

Cartel de la película Get Shorty, 1995.

El arco argumental, en la serie, se centra en el personaje principal, Miles Daly, un profesional del crimen al servicio de un cártel del narcotráfico de Nevada, cuya misión principal es deshacerse de los cuerpos que van dejando sus colegas en el ejercicio de sus actividades. Este “trabajo” lo desarrolla junto a un peculiar compañero, del cual hablaré más adelante. En cualquier caso, si es necesario, también realizan ellos mismos la propia ejecución de las víctimas, aunque no sea su principal cometido.

Muchos son los aspectos a destacar de la serie, empezando por la interpretación del actor Christopher O’Dowd que, repasando su filmografía, nos podría resultar familiar por haberlo visto en algunos trabajos, pero del que yo personalmente no recordaba ninguno en particular. Realiza un trabajo espectacular, encarnando a Miles Daly, y comparado con el que hizo John Travolta—que interpretó el mismo papel en la película—queda muy por encima de largo. Travolta había estrenado el año anterior Pulp Fiction y su Miles Daly resulta demasiado similar al Vincent Vega de la película de Tarantino, aunque haya notables diferencias en la personalidad de ambos personajes. No obstante, vuelvo a recalcar la enorme distancia que separa ambas versiones, incluso en el propio papel de los intérpretes.

Cartel oficial de la serie Get Shorty.

También es cierto que soy de los que piensan que en un buen guion, tanto para una película como para una serie, utilizar actores que sean relativamente desconocidos para el gran público puede mejorar notablemente el resultado final. Resulta más creíble si el trabajo es bueno, como es este caso.

Junto a Christopher O’Dowd, tenemos como coprotagonista a Raymond Albert Romano (Ray Romano), haciendo el papel de Rick, que en 1995 fue interpretado por Gene Hackman. El resultado de Romano es, sin duda, inmejorable. No porque la interpretación de Hackman tenga defecto alguno, ni mucho menos; es, simplemente, porque Ray Romano es un actor que demuestra en esta serie, después del gran éxito que tuvo a finales de los 90 con la serie de comedia Everybody Loves Raymond—traducida en España como Todo el mundo quiere a Raymond—, que puede conjugar, de forma perfecta, un papel a la vez dramático y cómico con un resultado excelente.

John Travolta y Gene Hackman en Get Shorty.

Aunque formalmente estos dos personajes son los que dan la imagen promocional a la serie, no menos importante es el que yo también consideraría coprotagonista en todo el hilo de la historia, el compañero y socio de Miles: el actor Sean MacKenzie Bridgers,en el papel de Louis Darnell.  Este actor, a los que hayan visto la magnífica serie Deadwood, producida por HBO, les resultará familiar como empleado del Saloon de Al Swearengen. Tiene el tipo un aire de bonachón en su rostro, a la vez que algo lerdo, que resulta entrañable, aunque sea interpretando a un despiadado asesino.

Su personaje es la guinda del pastel en el trío. Lo surrealista de sus contradicciones entre su trabajo de sicario y su religión como mormón, conforman un perfil que da un juego extraordinario en el conjunto de sus actos. Este conflicto personal genera una serie de situaciones sumamente divertidas en varias escenas. De hecho, cuando se retrasa su aparición en pantalla, se le echa en falta y estás deseando que vuelva a escena.

Miles Daly y Louis Darnell, interpretados por Christopher O´Dowd y Sean MacKenzie Bridgers.

De este modo, se va hilando la trama a través de estos tres personajes. Todo comienza cuando Miles recoge, en el escenario de un crimen, un guion ensangrentado de una de sus víctimas. Al igual que en la película, el personaje principal es un gran amante del cine de butaca y pantalla grande, aunque la forma en la que llega a entrar en esa industria es totalmente diferente en las dos versiones. En la serie encontramos una persona cansada de llevar una vida criminal que ve la posibilidad de salir de ella, introduciéndose en ese mundo con una primera idea de lavar dinero del narcotráfico y produciendo, después, una película con un guion que le engancha en su lectura desde un primer momento.

A partir de aquí, comenzará un viaje a Hollywood, después de convencer a Amara (su jefa) para que respalde su proyecto. En ese viaje se verá obligado a encontrar la forma de que su guion se lleve a la pantalla. Es entonces cuando conoce a Rick, un director de películas de serie B caído en desgracia. Comienza desde ese momento la tarea de persuadir, en primer lugar, al futuro realizador y lograr poner, después, en marcha todo el engranaje para conseguir el lavado del dinero e incluso obtener beneficios. Esto es a lo que se compromete con Amara, en un instante en el cual se ve a punto de perder la vida por varios errores cometidos, añadido a graves desencuentros con el sobrino de su jefa.

Amara (Lidia Porto) con varios de los sicarios.

No obstante, aunque es la desesperación de ese instante lo que le hace proponer la idea para no ser ejecutado, su objetivo final es apartarse del mundo de la delincuencia, para así poder recuperar a su mujer y su hija. Algo que se le va haciendo cada vez más complicado, a medida que la propia Amara se involucra de forma personal y entusiasta en el proyecto.

Todo el argumento se centra, desde ese instante, en llevar a buen fin la película. Desconociendo absolutamente los entresijos de la producción en la industria cinematográfica, Miles entra en el juego a través de las mismas técnicas que conoce y ha venido empleando en su actividad criminal. 

La naturalidad con que llevan a cabo los asesinatos está plasmada de forma sobrecogedora y nos hace plantearnos la frialdad de esos criminales que realmente existen en la vida real. Ya sabemos que el mundo que nos rodea siempre supera la ficción y estamos hartos, tanto en el día a día como en la historia de la humanidad, de saber que este tipo de seres conviven con nosotros, sin que seamos conscientes de que están ahí. Pueden ser un vecino, un conocido o hasta un familiar. Siempre son familiares de alguien.

Miles liquidando de forma calculada y fría un obstáculo de su camino.

La razón de que sintamos simpatía o incluso empatía por algunos de estos personajes, de estos asesinos despiadados, se halla en que, al fin y al cabo, los que son eliminados realmente no nos provocan verdadera lástima. Sobre este tema, fue precursor en las series de ficción Dexter, aunque en aquel caso sus presas eran claramente asesinos constatados que habían escapado del sistema judicial por resquicios legales; y a la mayoría de nosotros nos alegraba que no terminasen saliéndose con la suya, dejando al margen cualquier consideración moralista sobre el método utilizado.

Hasta la jefa mafiosa de Miles, Amara, se nos muestra como una víctima del abuso de poder de un cacique en su país natal cuando era niña. Esto, intuyo, aunque quizás sea cosa mía, que trata de justificar en cierta medida el que acabe siendo una implacable narcotraficante.

La profundidad psicológica con la que la serie trata a cada uno de los protagonistas se encuentra mucho más allá de la película de 1995. Este es para mí otro de los puntos fuertes de la serie.

Miles y su hija, Emma (Carolyn Dodd), en el cine.

No he tenido el placer de leer la novela de Elmore Leonard, aunque existen notables diferencias entre la película y la serie. En esta última el ambiente es más acorde a los tiempos actuales. También se agradece que se aleje del clásico cliché de la mafia italoamericana, que  ha quedado diluida entre los múltiples grupos de delincuencia organizada de diferentes nacionalidades que existen en esta era de la “globalización”. A lo largo de las 3 temporadas que hay rodadas, nos vamos cruzando con grupos criminales de diversos países y etnias, que es lo que impera realmente en el mundo de la delincuencia actual en los países “civilizados”.

Una serie con magnificas interpretaciones y algún que otro cameo (Brian de Palma haciendo de sí mismo), con un ritmo que te hace desear encadenar un capítulo tras otro. Humor negro y personajes con una profundidad en su personalidad que va más allá del rol que desempeñan en la trama. 

Y, finalmente, no quiero dejar de lado la banda sonora del compositor mexicano Antonio Sánchez, ganador de un Grammy por Mejor BSO para la película Birdman, de Alejandro González Iñárritu, que acompaña de fondo todos los capítulos. Una suave melodía de este percusionista que no resulta molesta en ningún momento e imprime un carácter inconfundible a la serie.

Antonio Sánchez, autor de la BSO de la serie, portada de la revista JazzTimes.

Aunque la 3ª temporada ha sido recortada a 7 en número de episodios, nos han dejado con la miel en los labios y espero que tenga una cuarta. A fecha de noviembre no hay nada confirmado, a pesar de que hubo rumores de cancelación.

Espero que se haya despertado el interés de quien esto haya leído, porque la serie merece la pena y es una de esas joyas que pasan muchas veces desapercibidas dentro de los enormes catálogos que manejan estas plataformas de Streaming.

Mario Alberto de Pablos Valencia.

Un comentario en “Get Shorty. Serie de televisión.

  1. Hola; no he visto esta serie pero considero que con este magnífico resumen se ha despertado en mi un gran interés por verla.
    Gracias por tu información Mario Alberto ,estoy deseando leer tu próxima reseña de otra película o serie.
    Un saludo.
    Aurora Garrido Quevedo

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s