Los relatos de Torpedo 1936

Torpedo 1936: los relatos
Autor: Enrique Sánchez Abulí
Ilustraciones: Jordi Bernet
Editorial Panini, sello Evolution Comics

Entre los años 1983 y 1993, Enrique Sánchez Abulí realizó una serie de catorce relatos en torno a su creación más exitosa: Luca Torelli, Torpedo. Así, el personaje adopta solo forma literaria por primera vez en los Almanaques anuales de la revista ”Creepy”, de Toutain Editor, de 1983 a 1985, luego en la revista de corta, pero intensa vida, “Thriller”, dedicada por ese mismo editor a las viñetas de género negro, saltando ya en la década de los noventa a la revista “Playboy” gracias a José Luis Córdoba, el editor por aquellos años y que actualmente ha recalado en Panini Cómics. Aun tratándose de relatos en prosa, cuentan con ilustraciones de Jordi Bernet, como si se hubieran publicado en viejas revistas pulp norteamericanas, reproducidas en la presente edición.
Abulí tiene claro cómo es su personaje y no da vueltas de tuerca innecesarias, nos transporta a la Prohibición, todo lleno de rubias y pelirrojas irlandesas, a timbas llenas de humo de cigarrillo, a timos a incautos y a fiestas mafiosas llenas de alcohol ilegal y armas. Si las historias siguen la constante de las relatadas en la serie de cómics (algunas de las historias en prosa se adaptarán posteriormente a las viñetas, como en el caso de “Levántate y anda” o “¡Adiós muñeco!”), en las técnicas de escritura empleadas para realizar las historias en viñetas tampoco introduce excesivos cambios en un primer momento.
Se mantiene a Torpedo como narrador omnisciente, hasta la penúltima historia (“El pardillo”), abundando en esas descripciones entre hiperbólicas y descarnadamente naturalistas que caracterizan lugares y personas ayudando a que el humor, negro, se cuele. Sigue parodiando títulos de películas o novelas clásicas para realizar los títulos de las historias (“La mamada del fin del mundo”) y sigue usando diálogos rápidos, al estilo clásico, dobles sentidos por doquier y juegos de palabras que sirven a un tiempo para caracterizar a los personajes y para aliviar la tensión de según qué situaciones.


“(…) Así que nos fuimos, dejándole allí tirado, sin pene ni gloria”.


Abulí no se resiente del paso entre realizar solo guión al de realizar una narración clásica; aparte de manejar con soltura los registros culto/popular que le ayudan a crear diversos ambientes, no se arredra ante ningún reto ni se acomoda: si no hay onomatopeyas como las que coloca Bernet en el cómic, nos pone aliteraciones o lo más cercano a una onomatopeya que se puede conseguir con una máquina de escribir clásica (“Shot gun”), tanto le da realizar historias sin casi diálogos como realizar historias que solo tienen diálogos (“El beso”) y continúa revisitando los grandes clásicos gangsteriles. Hacia el final, las historias empiezan a despegarse de Torpedo, cuya aparición es solo parcial o incluso solo es nombrado, y quedará solo como medio de que otros personajes nos hablen. Una técnica que maneja como los mejores es crear calculadas incongruencias y que se reparten a lo largo del texto en momentos clave a fin de mantener la atención del lector:


– ¿Llueve? – preguntó alguien.
-Diluvia –contestó nadie.

O :

Nunca me han gustado los cacahuetes ni los niños bonitos. Los cacahuetes no tienen nada que ver con esta historia, por los niños bonitos sí.


La presente edición de Editorial Panini reúne las catorce historias que hasta la fecha se habían publicado del personaje junto a una historia nueva, realizada ex profeso para esta edición, ilustradas todas ellas por Jordi Bernet. Además, a fin de realizar la edición más completa posible se ha incluido el guión que Abulí realizó para una película nunca realizada del personaje, más un portafolio de Bernet. Aparte de todo lo anterior, nos encontramos con un prólogo de José Luis Córdoba que nos contextualiza la trayectoria y realización de diversos relatos que aquí se recogen.
Un volumen que, aparte de ser imprescindible para los fans irredentos del personaje y para los completistas, reviste el interés de ver cómo se pensaron algunas de las historias del personaje, que luego se llevarían con algún que otro cambio a las viñetas, aparte de mostrarnos cómo uno de nuestros más ilustres guionistas se enfrenta a la página en blanco cuando no tiene un dibujante que ayude al buen fin de la historia. Ya les adelanto que el resultado no dejará insatisfecho a nadie.

Miguel Ángel Vega Calle.

La reseña de Torpedo 1972 está disponible aquí. Si desean consultar la reseña de Torpedo 1936 Integral, está disponible aquí.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s