Quien a hierro mata.

Director: Paco Plaza

Guionistas: Juan Galiñanes y Jorge Guerricaechevarría

Actores: Luis Tosar – Mario

Xan Cejudo – Antonio Padín

María Vázquez – Julia

Ismael Martínez – Toño

Enric Auquer – Kike

España, 2019.

https://www.filmaffinity.com/es/film713289.html

Antonio Padín, el gran narcotraficante de Cambados, va a salir de la cárcel debido a su avanzada edad y su precario estado de salud y decide ingresar en una residencia contra el criterio de sus hijos. Mario, por su parte, va a ser padre, los malos tiempos han pasado, tiene un trabajo como jefe de enfermeros en una residencia de ancianos, una mujer a la que quiere y una estabilidad. Y Padín ingresa en la residencia de Mario y el pasado asalta a Mario de nuevo.

Hace unos años me preguntaba cómo es que no había casi cine negro en España, con la cantidad de posibilidades que ofrece la realidad que hay tras la ventana, sobre todo desde 2008, pero los últimos años han conseguido paliar, si no compensar, esta desazón. Este resurgir del género negro no viene solo, sino que también se junta con el del terror y, hasta cierto punto, con el de la comedia, géneros que han empezado a tratarse con una mirada diferente a como se venían planteando y a darnos una producción con guionistas y directores capaces de arrastrarnos por su propio nombre al cine. Precisamente del género de terror viene Paco Plaza a demostrarnos con esta película que es un maestro de la inquietud. Desconozco cuánto cambió la historia desde que el guión inicial que Juan Galiñanes vendió a Vaca Films atrapó a Paco Plaza, cuánto ha contribuido Jorge Guerricaechevarría (otro de los nombres habituales en las producciones de calidad patrias) a la fase final, o si Plaza decidió cortar mucho o poco metraje en la sala de montaje; lo que sí sé es que nos han dado uno de los thrillers más sólidos e inquietantes de este año. Y todo ello sin una trama rebuscada, solo hacía falta mirar la realidad.

Si el título induce a pensar que estamos ante una historia de venganza más, el film acaba tocando muchos palos diferentes: la venganza y sus consecuencias, sí, pero también la vejez, la imposibilidad de controlar realmente nuestras vidas, la reacción ante la muerte (o su posibilidad) de un ser querido y, sobre todo, la familia. Existe una contraposición clara entre dos modelos de familia, una como la de Mario, basada en el amor de sus componentes y otra, la de Padín, en que en la relación entre sus miembros parece pesar más el interés que la sangre, aunque no carezca por ello de un cierto cariño. Y por paradójico que parezca, ese amor es capaz de llevar a acciones terribles en ambas.  

Decía antes que Paco Plaza se muestra como un maestro de la inquietud porque esa es la sensación con la que uno se levanta de la butaca. El director viene del terror, y eso se nota para bien en su uso de la música y en el montaje rápido y distorsionado de las secuencias de flashback. La iluminación atenuada, propia de la Galicia en la que transcurre la acción, y el que gran parte de la película transcurra en lugares cerrados con iluminación artificial, ayuda también a jugar a favor de esa sensación. Contribuye asimismo el trabajo que se toma la película en intentar transmitir una imagen de realismo que, por ejemplo, les ha llevado a rodar en una residencia de ancianos real.

Pero si algo marca a “Quien a hierro mata” es que la película es Mario y Mario es Luis Tosar. Sin desmerecer al resto del elenco, sin alguien con la capacidad interpretativa de Tosar en el papel principal, que pasa de la candidez más absoluta a la maldad mefistofélica en una mirada, la película hubiera bajado un escalón. Toda la historia y sus personajes gravitan alrededor de ese jefe de enfermeros que se encuentra cada vez más en el límite y a quien se le empieza a aflojar algún pequeño tornillo. La otra gran interpretación sobre la que descansa parte de la tensión es la de Xan Cejudo como el patriarca del clan Padín, en un papel ciertamente complejo: tiene que demostrar ser un hijo de puta frío y a la secuencia siguiente un ser desvalido capaz de momentos de, si no ternura, al menos humanidad. Ante estas dos interpretaciones, el resto de ellas simplemente nos parecen correctas, aunque esta valoración sea injusta hacia un elenco que, obviamente, no puede tener las líneas más lucidas del guión, pese a que son todos papeles imprescindibles. Debemos añadir, además, que el hecho de haberse elegido en el casting caras mayormente desconocidas para el gran público, pues proceden en su mayoría de la televisión, refuerza la sensación de realismo que, junto a la tensión, nos transmite esta película.

En resumen, una apuesta segura que, partiendo de una base en apariencia simple y sin querer reinventar la rueda, nos coge y no nos suelta hasta el final. Quizá las muchas alabanzas que hasta ahora está recibiendo la cinta hagan que alguno piense, tras verla, que no es para tanto o haga que otros vayan al cine con cierta precaución, pero si hay algo cierto es que constituye una propuesta sólida y más profunda de lo que en un primer momento nos deja ver y que, sobre todo, es capaz de hacer lo más difícil: que lo difícil parezca fácil.

Miguel Ángel Vega Calle

13 comentarios en “Quien a hierro mata.

  1. La pelicula me gustó, comparto tu opinión sobre ella, aunque, para mi el el protagonista tiene un nivel de sadismo con el anciano que no me corresponderia con su supuesta bondad, aunque fuera una venganza.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s