La mecanógrafa, de Kate Atkinson.

La mecanógrafa, de Kate Atkinson. Alianza.

Durante la II Guerra Mundial, la joven Juliet Armstrong es reclutada por un oscuro departamento del MI5. Su labor consistirá en rellenar fichas sobre británicos simpatizantes con los países del Eje.

Ya finalizada la contienda, y embarcada en otros destinos profesionales, un hecho fortuito hace que se le aparezcan viejos fantasmas del pasado que la enfrentarán, por un lado, a una situación muy compleja en el presente y, por otro, la obligarán también a reformular las convicciones y las calificaciones que mantenía sobre aquellos con los que convivió en la dura brega de la guerra.

Esta situación someterá a Juliet a una tensión nada fácil de digerir, pues, además de ver seriamente comprometido su presente, verá también resquebrajarse buena parte de las convicciones que cimentan sus valores y su personalidad.

La narración nos muestra lo difícil que resulta para personas que lucharon bajo unos ideales -y se dejaron mucho en dicha pelea- el proceso de cambio en los paradigmas socio económicos y políticos tras la II Guerra Mundial; un cambio que les obliga a defender causas con las que no siempre se ven identificados, tanto por su contenido, como por los aliados con los que han de convivir y que no siempre son fáciles de digerir.

La manera en la cual la labor de espionaje invade la vida personal y los estragos que puede infligir en la misma son narrados con una sutileza y un cuidado muy destacables. Porque esta novela, aunque su telón de fondo sea el espionaje, destaca especialmente por la forma en la que trata con detalle los aspectos personales de sus  protagonistas y, además, en la misma línea de lo señalado anteriormente, fijará nuestra atención en el uso y abuso que se hace de aquellos que se ven involucrados en este terrible juego, quienes se ven convertidos en meras piezas de ajedrez que pueden ser eliminadas o intercambiadas, sin ningún pudor, por los verdaderos jugadores de la partida, y todo dentro de un escenario en el que se les exige una entrega total y alienante.

Ésta es, por supuesto, una estupenda novela de espionaje, especialmente por el entorno al que se ve arrastrada la protagonista; pero es, también, y sobre todo, una excelente novela personal en la que la autora nos va mostrando con detenimiento y cuidado la evolución de una mujer que se verá impelida a luchar por presuntos grandes fines, y que, como consecuencia de ello, deberá defender su integridad personal y moral para no terminar convirtiéndose en una triste marioneta en manos de oscuros poderes.

Drama personal y poca épica es, en definitiva, lo que encontramos en esta novela, cuya narración está en la tradición de las novelas de espionaje que nos muestran más el lado oscuro de esa labor porque, no nos engañemos, el espionaje no es especialmente valorado ni por el gran público, ni siquiera por los reclutadores de espías.

Por mucha utilidad y heroísmo con los que se quiera dotar a la profesión de espía, la realidad es que siempre hay algo sucio, poco agradable y oscuro en aquellos que se dedican a extraer los secretos de los demás y comerciar con ellos.

Esta novela está en la línea de las grandes obras de autores consagrados como Len Deighton, que nos relató las peripecias del a menudo atribulado Bernard Samson; o de John Le Carré y su George Smiley, el del gesto estupefacto, tras sus lentes, ante las circunstancias políticas y sociales que le tocaba vivir.

Aunque no hay que retroceder tanto en el tiempo para encontrar novelas de espionaje que pongan su foco en el aspecto personal de sus protagonistas, y así nos referimos a la reciente novela de Mick  Herron, Caballos lentos, en las que nos habla con convicción de un grupo de espías fracasados.

Y, por último, señalar que el que la autora nos ofrezca una novela de género, pero con una visión especial, no es algo nuevo en ella. En su momento nos deslumbró con la serie protagonizada por el difícilmente encuadrable Jackson Brodie, que nos regaló con historias sorprendentes por su temática, su hondura y complejidad. Algo parecido consigue con esta novela, que nos lanza al mundo del espionaje y de la geoestrategia, pero siempre preservando la humanidad de sus protagonistas.

José María Sánchez Pardo.

Disponible en la librería Estudio en escarlata.

https://www.estudioenescarlata.com/libros/mecanografa-la/52661/

6 comentarios en “La mecanógrafa, de Kate Atkinson.

  1. Pues enhorabuena por el blog. Espero que tenga el éxito que seguro va a merecer.
    Solo decir que Kate Atkinson ha publicado una nueva novela de la serie de Jackson Brody. Espero que la traduzcan pronto.
    Besos y saludos.

    Le gusta a 1 persona

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